
Que problema ese. La hora de pagar no? El maremoto de manoteo de las billeteras y que no, que dejame a mi, que la mitad, que esta vez yo, etc...
Hay variantes... hay hombres que no te dejan ni respirar, la ofensa más grande del mundo sería dejar de pagar ellos... eso puede ser muy bueno, como muy malo. Todo depende. Depende el grado de la relación y la actitud del varón, además de la intención.
Si, muchas veces la intención es muy noble,algunas"ganarte",muchas otras impresionarte y otras simplemente alardear sobre su billetera. A veces pasa que el grado de la relación impone ciertas reglas
o no de galantería, que indefectiblemente incluyen la billetera. Muchos amigos varones tengo que no dejan pagar a las chicas
amigas ( y sólo amigas) mujeres. Cuando la amistad es algo más íntima, la cosa
se complica... porque no sos
ni chicha ni limonada, ni blanco ni negro, y por tal motivo la cosa es a veces a medias o no, del todo o vos o yo, por lo que estaríamos frente al caso de mayor incomodez, al menos para mi.No por nada sino que me jode el manoteo, de guarda la billetera, deja, no, si, pim pam, pum. Me jode, o aclaramos antes o nada, porque eso me jode.
Cuando la relación ES, digamos que hay algo concreto y más comprometido... noviazgo(por llamarlo de alguna manera reconocible por la sociedad -no me gusta rotular-) quizás, el tema ineludiblemente pasa a manos de él,aunque es charlable, como todo. Cuando esta relación tiene unos años( no muchos pero años al fin), la mujer puede meter más de un:
dejá amor, pago
yo... o el
postre dejame pagarlo a mi, este helado lo pago yo... y demás cosillas que una mujer puede afrontar sin por esto desmerecer la condición de pagador del hombre, ni mucho menos pasar a ser ella quién se haga cargo de resto de las citas.No, simplemente una colaboración.El
compromiso implica
compromiso, y si bien es social, está bueno que el hombre ponga al menos el
bolsillo...Esto quizás en términos utópicos. La verdad es que la hora de pagar no es mi favorita... menos aún después que
un fulano... en mis tiempos de amor colérico no me dejara pagar ni un caramelo. Me perjudica, porque la manada joven de hombres en tiempos de calma deja mucho que desear...