
No hay razón motivo ni patrón para poner parámetro de medición a tal situación, sin importar
la distinción, sino más bien cautivado por la simple sensación de la libido inmersa en pasión,que urgueteó en mi corazón , para poder dejar ser y menospreciar el papel de la razón.Para poder permitir la intromisión de aquellos seres,opuestos en forma, contenido y color, pero aún así paradójicamente atrayentes, que queriendo ser parte de mi, pudieron a merced de su tiempo y lugar compartir un momento de lo más sincero.Amistades, únicas.De esas que uno conoce como tales refugiadas en el cariño de los afables compañeros.Amigos aquellos que se rozan y que se buscan a tientas como un manjar dulce que arde en el placer de un beso eterno armónico, fruto del ímpetu mismo del ser irradiante y áureo, resultante de un no se que, que a veces se llama Deseo.